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Cosmos Literario

¡Hola Cosmos!
¿Cómo están? ¿Todo bien?

Esto no debería sorprenderles, pero últimamente tengo mucho tiempo libre. Como siento que hace frío y me es imposible estar cuidando mis plantas, mi mente trabaja a mil por hora.
Por ende, esta divagación sobre las series es producto de eso, espero que quieran quedarse a charlar conmigo.

Let's go.


Este post nace a raíz de mi reseña de Good Omens, allí una de mis últimas líneas dice que el final me dejó con ganas de más en el mal sentido: quería más desarrollo, pero también en el bueno: la estructura de los capítulos es excelente por sí misma. Entonces leí uno de sus comentarios: alguien quedó enamorada con el final y le encantó. No tenía ningún pero que objetarle.
A mi parecer, es porque la serie tiene lo justo, lo necesario y poco más, pero sin abrumar.

Hoy presentamos:
La Importancia de Desistir (o Dejar Ir)

Más de una vez nos enfrentamos a series interminables, para bien y para mal. 
Por un lado: Qué va, esta serie es el amor de mi vida no puedo vivir sin ella. 
Por el otro: Qué es esto que estoy viendo dejen de destruirlo terminenlo YA.
Supongo que puedo poner un ejemplo para cada postura ¿no? Veamos, en el primer momento me refiero a mi actual obsesión, Brookyn 99, por no volver a mencionar Good Omens. Mientras que para el segundo momento tenemos bastantes, desde el final polémico que vivieron los seguidores de Game of Thrones hasta la tortuosa adhesión de temporadas a The Walking Dead.
Me explico con estos dos últimos porque, si bien se dijo por allí que GOT fue cerrada rápidamente porque sus showrunners se iban a Netflix, nada justifica un final tan agridulce cuando tenés una buena base en los libros, en el guión o similar. A su vez, The Walking Dead es un cómic que, aunque no estaba finalizado cuando salió la primera temporada, ya lo está, y tampoco debería tener la necesidad de estirarse indefinidamente o pasar por tantas modificaciones. 

Digamos que, por ahora, no me quejo de que Brooklyn 99 fuese renovada por una séptima y octava temporada en la NBC luego de que Fox la cancelara en la quinta. También sé que mataría por ver una segunda temporada de Good Omens, aunque después de mucha investigación sé bien que Neil Gaiman jamás lo haría, no sólo porque es un autococlusivo, sino más importante: la adaptación fue en memoria de Terry Pratchett, su coautor. Allí hay algo más pesado que el marketing y la comunicación, un sentimiento muy fuerte que une al autor con su obra. A ver, que la felicidad del equipo de B99 cuando Fox la desechó y la NBC lo compró fue épico, pero la serie todavía tenía mucho que dar.

Todo culmina acá: 
Saber Dónde Detenerse.

Recuerdo claramente durante una de las tantas entrevistas a los Russo  tras Endgame (de Marvel, ya saben), cómo decidieron darle a los Avengers orginales su final (Romanoff, Barton, Tony, el Cap, Banner y Thor), uno de los motivos fue que no buscaban seguir explotando a los personajes y era mejor terminalo allí. Dejemos de lado el tema de que mientras los contratos llegan a su final, los cómics parecen no acabarse. 
¿Por qué Marvel puede dejar ir actores e historias increíbles mientras que el equipo de TWD se rehusa a hacer lo mismo? Economía y derechos de lado ¿sí? 
Más allá de todo eso, me parece un muy buen punto para resaltar.
Dejar ir a los personajes para no arruinar la historia. Es bueno saber decir basta, es genial que por más que duela y el apego genere molestia, que nos quedemos con ese sentimiento de nostalgia buena.
Qué va: todavía no soy capaz de ver ninguna película de Marvel. Pero tampoco soy capaz de (re)ver la primera temporada de The Walking Dead ni cantar el tema principal de Sense8 sin sentir que a esa serie le faltó mucho.

Así como por un lado tenemos a las series explotadas hasta el hartazo que generan personajes despedazados, y por otro tenemos otras que se van muy rápido.
Sense8 es una superproducción de Netflix a gran escala que básicamente se canceló por el gran presupuesto que exigía grabar en diferentes locaciones del mundo y el problema de logística que esto conllevaba, es una serie que tuvo un último capítulo de más de una hora como para cerrar todo lo que dejaba sin solución. Claramente le faltó más, pero al menos tuvieron la oportunidad de generar ese último capítulo. Es más de lo que otros tienen.

Otro ejemplo de cómo las historias se van desmoronando, para mí, es Once Upon a Time. Tiene una de mis premisas favoritas, los personajes de cuentos de hadas viviendo en una ciudad oculta porque no pueden regresar a su mundo, pero es una serie que se me hizo eterna. La historia se comenzó a desmoronar y los personajes parecían estar siendo sobreexigidos. No pude terminarla y dudo que en algún momento la retome. 

La nota al pie: 
Nos Gustan las Series Eternas

Sin importar si el resultado es malo, parecería que preferimos mil veces que nos proporcionen veinte temporadas de lo mismo con tal de consumir el mismo producto. Porque si bien Stranger Things jamás me voló la cabeza, la primera temporada me pareció divina, la segunda no tanto y la tercera no la pude terminar. Sé que es una serie muy querida y me encanta cómo funciona y todo lo que puede llegar a ofrecer, pero al mismo tiempo cuando algo les sirve tan pero tan bien, ya se siente artificial que te obliguen a sucumbir ante otra temporada. Porque supongo que todos estamos esperando que salga la cuarta ¿verdad? Cómo no verla, si ellos son increíbles.
Y a esto voy: Good Omens contiene seis capítulos que moriría por que fuesen cien, pero si a cambio tengo que ver a los actores encasillándose de por vida en Aziraphale o Crowley y que Neil Gaiman tenga que desilachar su libro, no me gustaría. Pero lo peor es que lo vería, claro que sí, lo necesito para sobrevivir. Pero no está bien, a conciencia jamás lo querría.
Ciertas historias hay que saber resguardarlas, veré esos seis capítulos hasta saberlos de memoria, pero al menos sabré que la calidad no baja.

Así que, por un lado una serie de sólo seis capítulos contra otras series que poseen más de diez temporadas de tres capítulos cada una ¿cuán necesario es hacer esto? Mucho, sé que es indispensable tener esas series eternas.
Por eso a veces pienso en los doramas, que usualmente tienen veinte capítulos y básicamente son lo que nosotros llamaríamos una novela de televisión. Lo que tienen en común muchos doramas es que poseen guiones muy buenos, sus historias suelen tener bases creíbles y momentos épicos. Algunos son malos y otros buenos, claramente, pero los doramas logran contar su historia en una temporada en veinte capítulos sin dejarte con un sentimiento amargo y vacío.
Eso es algo que las series de nuestro lado del mundo no logran con facilidad, porque estamos mucho más acostumbrados a que, si una dupla de actores o un grupo de amigos ficticios funcionan, nos van a dar mucho más contenido para consumir.

Pero supongo que de momento está bien, las series eternas son nuestra costumbre.
De momento, con algunas, está bien.
Con otras... ay cómo pudieron hechar a perder GOT.


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16 Cosmonautas
¡Hola Cosmos!
¿Cómo están? ¿En qué andan?

La cuestión, es que creo que estoy entrando en un bloqueo. Lo cual es una lástima porque tengo un aburrimiento olímpico y me vendría bien bajar la lista de pendientes.
Pero, como al aprecer la lectura no está siendo lo mio justo ahora, intento ver algunas series cortas. Sobre todo las que tengo vistas.

Good Omens es una de ellas, basada en el libro de Neil Gaiman y Terry Pratcher, llevada a la pantalla por Douglas Mackinnon y -además- guionada por el mismísimo Gaiman, es una mini serie que desde que salió la tenía super pendiente.
Ahora, segun he leído, es demasiado fiel al libro ya que Gaiman hizo un trabajo estupendo con el guión y trabajó codo-a-codo con Mackinnon, pero les aseguro que tras ver la serie las ganas de leer el libro escalan... al cielo.

Let's go.

Good Omens
BBC Studios / Amazon Studios
Douglas Mackinnon & Neil Gaiman
6 capítulos
Amazon Prime Originals
Protagonizan: Michael Sheen & David Tennant 

Según Las buenas y ajustadas profecías de Agnes la Chalada Bruja (el único libro fiable de profecías, escrito en 1655, antes de que ella explotara), el fin del mundo tendrá lugar el sábado. El próximo sábado, de hecho. Justo después de la hora de la cena.
Los ejércitos del Bien y del Mal se están agrupando, la Atlántida está resurgiendo, llueven sapos y los ánimos están algo alterados así que... todo parece ajustarse al Plan Divino. De no ser por un ángel quisquilloso y un demonio buscavidas que han vivido a costa de los mortales desde el comienzo de los tiempos y que no están dispuestos a aceptar tan fácilmente eso del "Fin de la civilización tal y como lo conocemos".
Y... ¡vaya por Dios! ¡Parece que alguien ha hecho desaparecer al Anticristo!

Sin spoilers, mi opinión

El ángel Aziraphale (Sheen) y el demonio Crowley (Tennant) se conocen literalmente desde el inicio de los tiempos, cuando Crowley tentó a Eva con la manzana del árbol del conocimiento. 
De allí en adelante, como representantes del cielo y el infierno respectivamente, Aziraphale y Crowley ven el desarrollo de la humanindad pasar frente a sus ojos durante milenios.
Ahora estamos en el 2018 y el Armagedón se acerca, con el Anticristo entre los humanos, Crowley y Aziraphale son los encargados de vigilarlo mientras crece. Porque sí, el hijo de Satanás está camuflado entre los hombres como un inocente niño y sólo ellos conocen su ubicación.
Súbitamente, se dan cuenta que el niño desapareció de su cuidado y ahora, con sólo dos días para el Armagedón, es su deber encontrarlo.

La serie tiene un ritmo muy atrapante, desde el primer capítulo sabes que todo va a salir al revés para Aziraphale y Crowley, y que el Anticristo está perdido. Es divertido ver cómo se enteran ellos y cuales son sus reacciones.

Más allá del libro, que todavía no he leído, en pantalla es indudable la química que Sheen y Tennant comparten, lo metidos en personaje que están al punto de ser irreconocibles fuera de cámara. Aziraphale y Corwley trabajan para bandos diferentes y constantemente se recuerdan que son enemigos pero la amistad que surge entre ellos con el paso de los siglos no deja lugar a dudas.
Ya sea porque Arizaphale no es quizás tan ángel como debería o Crowley, que a veces deja que desear como demonio sanguinario, se podría decir que la humanidad hizo estragos en ellos. Al pasar tanto tiempo entre los humanos, sus formas de pensar comenzaron a cambiar en un punto. Pero sin olvidar lo que son.

Esta búsqueda extrema de dos días para que no se termine el mundo posee dimensiones estratosféricas, el Cielo y el Infierno comienzan a prepararse para el Armagedón sin saber que en la Tierra dos de sus fieles soldados están dudando sobre si seguir o no con el Gran Plan.
Porque pese a todo, ninguno de ellos realmente quiere ver la tierra destruida. Porque es allí donde han vivido durante tantos siglos.

Con un guión estupendo y una puesta en escena deslumbrante, Good Omens es una serie hecha exclusivamente para dejarte con ganas de más. El cast es increíble, con adhesiones espectaculares como Jon Hamm en el papel del arcángel Garbiel (el cual amamos por darnos muchos memes pero odiamos por ser tan altanero).

Pese a esto, el final me pareció algo estático y me dejó con ganas de más pero en el mal sentido. Dudo que pudiese decir que me faltó un capítulo porque realmente esos 6 capítulos están perefectamente estructurados pero, siento que la batalla final pudo haber dado más y que el post-apocalipsis necesitaba algo más de salseo en lo referente a algunos personajes secundarios.

De todas formas, es una mini serie es dimensiones catastróficas que te llevará a recorrer todas las épocas importantes del mundo, desde el primer pecado, la Revolución Francesa, la Segunda Guerra Mundial y la era de la comunicación. Esta última, ligeramente saboteada por un demonio bromista.
Sin lugar a dudas mi calificación sería de 5/5 si no me hubiese sentido ligeramente disconforme con el final, pero es el más grande VÉANLO que tuve en un tiempo.
Porfi, véanse Good Omens y háganse un favor.
Es un camino de ida asegurado.

Ahora díganme, ¿Han leído algo de Neil Gaiman? ¿Vieron o planean ver esta mini serie? ¿Conocían a los actores protagonistas?
¡Los leo!

Mi reacción al finalizar

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22 Cosmonautas
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About Me

¡Hola! Soy Juli, Lic en Relaciones Públicas y beta reader freelance.

¡Gracias por pasar por Cosmos! Aquí me puedes leer sobreanalizando libros, series, mangas y películas, así como debatir un poco acerca de toda producción cultural que me llame la atención.

Cada tanto también podrás leer a Alex, una amiga y colaboradora que nos compartirá sus reseñas.

Siempre que necesites, puedes ponerte en contacto conmigo en los comentarios, en redes sociales o a mi mail: juli.ramos@cosmosliterario.com

¡Besos!

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