¡Hola Cosmos!
¿Cómo están? ¿En qué andan?
Como les comenté en mi último posteo, vengo a mil con la facultad, asà que esta serie de entradas van a ser más sobre cosas que vi más que las que leÃ. Digamos que lecturas, únicamente académicas, y a menos que quieran leer sobre los hitos condensadores de identidad, la inflación, los métodos de recompilación de información y utilización de planos... no.
Asà que mejor vengo a ampliar este hilo que hice hace unas semanas.
Cuestión que hoy toca Julie and The Phantoms, una serie hiper corta de nueve episodios, disponible en Netflix y que está producida por Kenny Ortega aka el responsable de High School Musical y Descendientes, entre otros.
Antes de entrar de lleno a la maravilla que me pareció Julie and The Phantoms, si leyeron mi unpopular opinion de Love, Victor (2020), a saber que esta historia me otorgó todo lo que en su momento le recriminé a Victor.
Aunque muchas en los comentarios de ese post me señalaron cosas que mencioné y a las cuales respondÃ, sigo con un conflicto interno en lo que refiere a Victor. Pero, en cierto sentido, Julie logró menguar ese disgusto.
¿Por qué Julie and The Phantoms reivindicó a Love, Victor? Para empezar, a Victor lo desmenucé hasta el más mÃnimo punto y básicamnte lo destruÃ. Qué va, mantengo gran parte de mi opinión, pero cuando algo me hace ruido tiendo a desenebrarlo demasiado. Asà que sÃ, con Victor se me fue mucho la olla. Eso es lo que Julie me ayudó a ver. Con nueve capÃtulos vs. los diez de Victor, Julie toma con mucha más ligereza y naturalidad los temas que podrÃan amedrentar a Victor. Julie es el ejemplo de que las cosas se puden hacer bien en términos de representación, asà que Victor pasó a segundo y último plano, gracias a Julie, seguramente no vea la sgunda temporada de Victor.
La premisa: Tras perder a su mamá, Julie se ve incapaz de cantar y expresar la pasión que compartÃan por la música. Hasta que de repente tres fantasmas aparecen en su vida para ayudarla a transitar el duelo y reconectar con aquello que compartÃan.
Una de las dos cosas más destacables de Julie es la dinámica preciosÃsima y no-tóxica que tienen todos los personajes. Primer, la relación de amistad entre Julie y la banda de fantasmas, Luke, Alex y Reggie me da muchÃsima vida. Cada micro dinámica entre el grupo representa una cosa diferente y son todos igual de importantes para los demás. También, la mejor amiga de Julie, Flynn, apoya mucho que Julie retome canto y constantemente busca cómo ayudarle a transitrar el duelo.
Hablando de dinámicas, tenemos al papá de Julie, Ray, y a su hermano menor, Carlos. Primera vez en mucho tiempo que una familia no da cringe. No tengo más que decir.
Pasemos al segundo dato más descatable, la preciosa banda sonora original de la serie. Son poco más de cuarenta minutos de talento, todo el cast es increÃble en lo que a la música se refiere. Una de las cosas que más me gustó es que cad canción repercute significativamnte en la trama y en sus personajes.
Es bueno destacar que Julie es una serie graciosa, que podrÃa ser teen, sin dar cringe en absoluto. La serie se priva mucho de poner en ridÃculo a sus personajes solamente para hacer reÃr, tiene muchos momentos bastante absurdos y donde refuerzan actitudes, pero no desde un lado negativo. Evita martirizar negativamente a sus personajes y utiliza sus errores para aprender, hacer reÃr y comunicar. Todo lo que está bien.
En términos de naturalización y belleza, Julie ayuda muchÃsimo a desarmar un poco esta concepción social de la figura masuclina en plan: no llores, sé duro, sé el Hombre, sé violento, sé fuerte (fÃsicamente), y un enórme etcétera que conocemos. La dinámica de Luke, Alex y Robbie está llena de momentos importantÃsimos para afianzar la naturalidad del llanto, la tristeza, la risa, la diversidad y la espectacularidad del amor no romántico.
¿Y qué es lo mejor? Que absolutamente ningún personaje, ni el "antagonista" refuerza esos sentidos como negativos a través de la mención de las muestras de afecto o similar.
El propio antagonista utiliza otro tipo de herramients que no se basan en señalar los errores, fallas o falencias del otro, sino más bien en la ambición propia, el egocentrÃsmo y la vanidad, entre otras cosas. Es un antagonismo que se enfoca en la construcción del personaje villano como alguien con una perspectiva y un futuro a alcanzar, un fin y una motivación. Si bien en esta primera temporada el villano no está explÃcito, la figura antagonica también respecta la natrualidad del afecto y de las diversidades sin utilizar aquello como una herraminta apra llegar a un fin malévolo o que cause daño eemocional o psicológico (que igual lo causa, pues es el villano).
En conclusión: Julie and The Phantoms puede ser una serie que no vas a lograr dejar de ver, es para absorver cada detalle y simplemente disfrutarla.





