¡Hola Cosmos!
¿Qué tal están esta primera semana de abril?
Para mà esta primera semana significa= Clases Virtuales. Claro que no contaba con que mi facultad iba a tener en cuenta este "feriado" (¿realmente...?) asà que empecé prácticamente pocas materias.
Como sea, tengo una desconfianza altÃsima. Quizás no tanto por el material -que me llevó dÃa y medio descargar por completo- sino porque las personas a veces no somos muy prácticas cuando deberÃamos.
Y en estas circuntancias se nota.
Igual, trato de encararlo con la mejor aunque me bajonee un poco. Agradezco tener todas materias teóricas y unos profesores que se esfuerzan en adaptarse al nuevo contenido.
¿Ustedes como vienen con las clases? ¿Cursan algo? ¿Secundaria, universidad, home office, cursos, etc?
En otro tema, este libro del que les voy a hablar tiene muuuucha pinta. Si lo ves en librerÃas es imposible que no quieras abrirlo o mirarlo de cerca, es bellÃsimo a la vista. De por sà es super colorida y tierna, da un aire a mucha diversión entre novela ligera, young adult y algo más que vamos a averiguar. Realmente espero que me guste mucho, pero ya les diré qué tal sale todo.
Let's go
TÃtulo: No te enamores de Rosa Santos
Autora: Nina Moreno
VRYA
318 páginas
Autoconclusivo
Rosa Santos es una joven de diecinueve años sobre la cual recae una maldición. Todo el mundo sabe que las Santos están malditas.
Luego de que su abuelo falleciera en el mar al escapar de Cuba, dejando a su abuela viuda con su mamá aun por nacer y, además, tras la muerte de su padre en altamar cuando su madre estaba embarazada de ella, es claro que las Santos no deben enamorarse de hombres con barcos y es mal augurio que ellas estén cerca del puerto.
Pero Puerto Coral es el hogar de Rosa y su abuela, Mimi, una mujer ensombrecida por un corazón roto que jamás pudo curarse y una relación rota con su única hija, Liliana, la madre de Rosa.
Las Santos no tiene una relación muy comunicativa.
En Puerto Coral, todo el mundo sabe que la mamá de Rosa va y viene como la marea, nunca quedándose en un mismo lugar. Rosa también lo sabe, pero eso no implica que no la extrañe menos o anhele su compañÃa.
Con un gran festival armándose en Puerto Coral y una boda que organizar, Rosa se entrega por completo a la organización mientras se pregunta quién es ella, cómo podrá hacer que Mimi se abra y le cuente más sobre su pasado y, a la vez, lograr que su madre ame tanto Puerto Coral -o a ella- como para quedarse más que unos dÃas.
Es en esos dáis de festival que Rosa conoce a su coequiper, Alex, un joven que regresó de su viaje en su barco y está ayudando en el restaurante de su familia en el muelle. Alex es sumamente adorable y querible, las situaciones junto a Rosa son tan tiernas y graciosas, para una persona super organizada y práctica como Rosa, que se ponga de los nervios con sólo mirarlo causa mucha gracia. La quÃmica que tienen es muy sencilla y tranquila, se apoyan mutuamente y es extraño pero: ey, no dis.cu.ten ¿Qué tan raro es ver una pareja que realmente funcione sin necesidad de un gran drama?
Y aunque el foco central de la temática y la sinopsis y -todo- está puesto en el romance y cómo Rosa ¿podrá o no podrá? salir adelane de su maldición para permitirse enamorarse de Alex, el verdadero foco central está en la familia.
La percepción que Rosa tiene de sà misma ¿es cubana o norteamericana? ¿pertenece aquà o allá? ¿es menos algo por amar más lo otro? ¿dónde deberÃa quedarse? ¿a quién puede amar y a quién no?
Ella busca todas sus respuestas en las personas que ama: su abuela Mimi y su mamá, aunque las dos no parecen querer hablar de sus pasados y están negadas a continuar con sus vidas luego del fallecimiento de sus respectivos maridos/pareja/¿hombres?
Cómo decirlo.
Odié a Mimi. Realmente, es un personaje super complejo, cargado de mucha tristeza y a su vez un cariño inmenso por Rosa, sufrió mucho escapando de Cuba y luego la tuvo peor cuando el abuelo de Rosa falleció en altamar. Prácticamente cerró las puertas a su vida e intentó comenzar de nuevo.
Pero en medio de una crisis de identidad, Rosa necesita desesperadamente que Mimi se comunique con ella, que la única persona que tenÃa para ayudarla a saber quién era (porque, para Rosa, esa era la única manera de descubrirlo). Y ahà es cuando su relación comienza a ser algo difÃcil en mi opinión.
La relación de las tres Santos es compleja.
Tienen una tristeza fuertÃsima que acarrea años de culpa y angustia pero que, en lugar de lidiar con ella sanamente, se matan unas a otras lastimándose lo más posible.
Prácticamente no se toleran, pero continúan viéndose.
Durante más de una escena me negaba a comprender porqué Rosa insistÃa con querer reparar una relación que, sin la volundar de su abuela y su madre, no se iba a reparar más. (Rosa, no podés obligar a las personas a hacerse amigas cuando hay muchos sentimientos rotos en juego. Tiene que venir de ellas.)
Pero, a su vez, cada situación es completamente entendible y tanto Mimi como su madre tienen una estructura muy profunda. Pese a que personalmente sus actitudes me molestaron, es un sentimiento que acepté porque sus roles no eran ser una abuela perfecta o una madre comprensiva, cumplen por completo con su papel en la trama y eso es lo verdaderamente importante.
Asà que sÃ, odié mucho a Mimi, pero también la entendà y me fastidió a veces la madre, pero logré comprenderla.
Eso no implica que me agraden más.
En fin: Un romance dulcÃsimo que te deja el corazón blandito, mucha cultura cubana e identificación con las raÃces de origen, colores brillantes, aromas dulces, un mar cálido y otro embravecido, y además, la familia.
Calificación: 4.5/5 Es un libro que cumple con todo lo que promete, los pocos puntos flojos son rápidamente olvidados gracias a la lectura ligerÃsima.
¿Qué tal están esta primera semana de abril?
Para mà esta primera semana significa= Clases Virtuales. Claro que no contaba con que mi facultad iba a tener en cuenta este "feriado"
Como sea, tengo una desconfianza altÃsima. Quizás no tanto por el material -que me llevó dÃa y medio descargar por completo- sino porque las personas a veces no somos muy prácticas cuando deberÃamos.
Y en estas circuntancias se nota.
Igual, trato de encararlo con la mejor aunque me bajonee un poco. Agradezco tener todas materias teóricas y unos profesores que se esfuerzan en adaptarse al nuevo contenido.
¿Ustedes como vienen con las clases? ¿Cursan algo? ¿Secundaria, universidad, home office, cursos, etc?
En otro tema, este libro del que les voy a hablar tiene muuuucha pinta. Si lo ves en librerÃas es imposible que no quieras abrirlo o mirarlo de cerca, es bellÃsimo a la vista. De por sà es super colorida y tierna, da un aire a mucha diversión entre novela ligera, young adult y algo más que vamos a averiguar. Realmente espero que me guste mucho, pero ya les diré qué tal sale todo.
Let's go
TÃtulo: No te enamores de Rosa SantosAutora: Nina Moreno
VRYA
318 páginas
Autoconclusivo
Todo el mundo sabe que las mujeres Santos están malditas. Que solo traen
mala suerte y acarrean desgracias. Que si te enamoras de una de ellas
tu vida le pertenecerá al mar. Que están destinadas a llorar en los
muelles a sus amores perdidos. Y Rosa no es la excepción. Carga en sus
hombros la superstición y teme a su herencia casi tanto como a su
futuro. Hasta que Alex entra en su vida. Un chico con un barco del que
definitivamente no deberÃa enamorarse. No si quiere salvarlo. Pero las
aguas del amor nunca han corrido tranquilas. Y en el horizonte se
ocultan brillantes tesoros solo para quienes se arriesgan a ir por
ellos.
Muchas gracias a la editorial por el ejemplar
Mi opinión
(sin spoilers)
Rosa Santos es una joven de diecinueve años sobre la cual recae una maldición. Todo el mundo sabe que las Santos están malditas.
Luego de que su abuelo falleciera en el mar al escapar de Cuba, dejando a su abuela viuda con su mamá aun por nacer y, además, tras la muerte de su padre en altamar cuando su madre estaba embarazada de ella, es claro que las Santos no deben enamorarse de hombres con barcos y es mal augurio que ellas estén cerca del puerto.
Pero Puerto Coral es el hogar de Rosa y su abuela, Mimi, una mujer ensombrecida por un corazón roto que jamás pudo curarse y una relación rota con su única hija, Liliana, la madre de Rosa.
Las Santos no tiene una relación muy comunicativa.
En Puerto Coral, todo el mundo sabe que la mamá de Rosa va y viene como la marea, nunca quedándose en un mismo lugar. Rosa también lo sabe, pero eso no implica que no la extrañe menos o anhele su compañÃa.
Con un gran festival armándose en Puerto Coral y una boda que organizar, Rosa se entrega por completo a la organización mientras se pregunta quién es ella, cómo podrá hacer que Mimi se abra y le cuente más sobre su pasado y, a la vez, lograr que su madre ame tanto Puerto Coral -o a ella- como para quedarse más que unos dÃas.
Es en esos dáis de festival que Rosa conoce a su coequiper, Alex, un joven que regresó de su viaje en su barco y está ayudando en el restaurante de su familia en el muelle. Alex es sumamente adorable y querible, las situaciones junto a Rosa son tan tiernas y graciosas, para una persona super organizada y práctica como Rosa, que se ponga de los nervios con sólo mirarlo causa mucha gracia. La quÃmica que tienen es muy sencilla y tranquila, se apoyan mutuamente y es extraño pero: ey, no dis.cu.ten ¿Qué tan raro es ver una pareja que realmente funcione sin necesidad de un gran drama?
Y aunque el foco central de la temática y la sinopsis y -todo- está puesto en el romance y cómo Rosa ¿podrá o no podrá? salir adelane de su maldición para permitirse enamorarse de Alex, el verdadero foco central está en la familia.
La percepción que Rosa tiene de sà misma ¿es cubana o norteamericana? ¿pertenece aquà o allá? ¿es menos algo por amar más lo otro? ¿dónde deberÃa quedarse? ¿a quién puede amar y a quién no?
Ella busca todas sus respuestas en las personas que ama: su abuela Mimi y su mamá, aunque las dos no parecen querer hablar de sus pasados y están negadas a continuar con sus vidas luego del fallecimiento de sus respectivos maridos/pareja/¿hombres?
Cómo decirlo.
Odié a Mimi. Realmente, es un personaje super complejo, cargado de mucha tristeza y a su vez un cariño inmenso por Rosa, sufrió mucho escapando de Cuba y luego la tuvo peor cuando el abuelo de Rosa falleció en altamar. Prácticamente cerró las puertas a su vida e intentó comenzar de nuevo.
Pero en medio de una crisis de identidad, Rosa necesita desesperadamente que Mimi se comunique con ella, que la única persona que tenÃa para ayudarla a saber quién era (porque, para Rosa, esa era la única manera de descubrirlo). Y ahà es cuando su relación comienza a ser algo difÃcil en mi opinión.
La relación de las tres Santos es compleja.
Tienen una tristeza fuertÃsima que acarrea años de culpa y angustia pero que, en lugar de lidiar con ella sanamente, se matan unas a otras lastimándose lo más posible.
Prácticamente no se toleran, pero continúan viéndose.
Durante más de una escena me negaba a comprender porqué Rosa insistÃa con querer reparar una relación que, sin la volundar de su abuela y su madre, no se iba a reparar más. (Rosa, no podés obligar a las personas a hacerse amigas cuando hay muchos sentimientos rotos en juego. Tiene que venir de ellas.)
Pero, a su vez, cada situación es completamente entendible y tanto Mimi como su madre tienen una estructura muy profunda. Pese a que personalmente sus actitudes me molestaron, es un sentimiento que acepté porque sus roles no eran ser una abuela perfecta o una madre comprensiva, cumplen por completo con su papel en la trama y eso es lo verdaderamente importante.
Asà que sÃ, odié mucho a Mimi, pero también la entendà y me fastidió a veces la madre, pero logré comprenderla.
Eso no implica que me agraden más.
En fin: Un romance dulcÃsimo que te deja el corazón blandito, mucha cultura cubana e identificación con las raÃces de origen, colores brillantes, aromas dulces, un mar cálido y otro embravecido, y además, la familia.
Calificación: 4.5/5 Es un libro que cumple con todo lo que promete, los pocos puntos flojos son rápidamente olvidados gracias a la lectura ligerÃsima.
¿Qué me dicen? ¿ConocÃan Rosa Santos?
¿Les llama la atención?
¡Los leos!
Mi reacción al finalizar



